Conclusiones IV Tweetup de la #PhysiotecaFSR

tweetupIV

A continuación os presentamos las conclusiones de la IV y última Tweetup de la #PhysiotecaFSR sobre el libro: Maitland – Manipulación Vertebral, podéis acceder a la transcripción completa de los tweets como en las anteriores ocasiones. Esta es la última tweetup y con ella damos por finalizada la lectura del libro, podéis acceder a la recopilación de todas las tweetups y conclusiones a través del enlace en la barra lateral de la sección de la Physioteca con el título de la obra.

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#Q1 La tracción cervical es, probablemente, uno de los artilugios más antiguos que pueden observarse en los centros de rehabilitación ¿es un tratamiento obsoleto? No hay mucha literatura al respecto, pero el libro lo enfoca para el tratamiento de las radiculopatías, ¿a qué se debe el índice de intolerancia? ¿A la aplicación de la técnica? ¿Tenemos identificado el tipo de paciente que se beneficia de la tracción cervical? La tracción cervical no deja de ser un estímulo mecánico concreto de distracción axial sobre la región cervical y por tanto potencialmente terapéutico, pero convenimos en la falta de criterios para identificar al perfil de paciente que se puede beneficiar de ella. Sin ese criterio suficiente se convierte en un tratamiento poco específico y poco adaptado al paciente y su problema. El criterio de radiculopatía para su uso no está claro.

Se discute sobre la biomecánica de la tracción cervical. Forámenes que se abren, aumento de la tensión neural… pero la anatomía y la biomecánica es el aspecto teórico y debemos ser cuidadosos de no guiar nuestra toma de decisiones en lo que creemos saber que hacemos con lo que hacemos.
La alta intolerancia de los pacientes a la tracción habla de lo inespecífico que es el tratamiento, no que no sea efectivo. Los estudios por tanto, son poco concluyentes o no indican una mejoría estadísticamente significativa respecto a la tracción placebo. (Graham, 2008).

#Q2 El autor pone en duda que la columna torácica pueda producir dolor visceral y sostiene que la relación viscero – torácica está aún por demostrar y centra la relevancia en la implicación mecánica sobre las cadenas simpáticas. ¿La inervación segmentaria es suficiente para justificar dolor visceral de origen torácico? Parece que la tendencia de la fisioterapia mundial es abordar los problemas mecánicos torácicos para dolores referidos al abdomen, sin embargo, en España la tendencia es a utilizar técnicas viscerales y cambios de dieta ¿tiene sentido la fisioterapia visceral? ¿es competencia nuestra?

La terapia visceral es una de esas propuestas terapéuticas que desde el pasado han practicado muchos fisioterapeutas, achacado a su relación con la osteopatía. Indudablemente no se trata de una herramienta ni de un target fisioterápico aunque se tenga en consideración la presencia de síntomas abdominales. Se consideran banderas rojas, tanto dolores torácicos, como abdominales, y también otro tipo de dolores que aumenten con la alimentación, y por tanto, susceptibles de derivar al médico, que es el profesional competente en patología orgánica.

La terapia visceral además se desarrolló dentro de la osteopatía abrazando teorías energéticas. Actualmente la plausibilidad de sus afirmaciones son cuestionadas y criticadas y es considerada una disciplina pseudocientífica.

La alimentación y los cambios de dieta para tratar problemas de salud es otra actividad practicada por muchos fisioterapeutas, y una vez más, esa competencia pertenece al médico especialista o nutricionista en su caso, no al fisioterapeuta.

#Q3 “La mayoría de los programas de investigación sobre la lumbalgia no tienen en cuenta la gran variedad de problemas clínicos con que se presentan los pacientes. Para determinar si la fisioterapia manual es útil, la agrupación de los pacientes debe ser más específica” ¿de qué manera podríamos clasificar los pacientes con dolor lumbar? ¿identificar la estructura responsable ayuda o lo dificulta? El libro utiliza una clasificación en dos grupos: discógeno, por un lado y postural y mecánico por otro ¿es acertada esa clasificación? Historia clínica del patrón discógeno.

Identificar la estructura responsable es una categoría dentro del razonamiento clínico pero no es la única ni es imprescindible. De hecho, en muchos casos ha demostrado no ser fiable. En el caso del dolor lumbar, una afección con tan alta prevalencia y probablemente de las más estudiadas, existen distintas propuestas para subclasificar el dolor lumbar.

La necesidad de homogeneizar es indiscutible pero el prisma y las distintas propuestas hacen difícil el consenso. Según Deyo et al 1998, el tratamiento en lumbalgias depende del gusto y la inclinación terapéutica del profesional.

Estas son algunas de las más interesantes:

Bibliografía:

Graham, 2008. Mechanical traction for neck pain with or without radiculopathy. (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18646151)

Deyo, R. A., Battie, M., Beurskens, A. J., Bombardier, C., Croft, P., & Koes, B. (1998).  Outcome measures for low back pain research. A proposal for standardized use. Spine, 23 2003-2013.


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