“Compartiendo el conocimiento científico de las mentes más brillantes” reza la portada de Pere Estupinyá, quien de forma amena, expone en cada capítulo una temática distinta desde un punto de vista ensayístico y a la vez narrativo con sus experiencias del año que pasó en Boston con la beca Knight para periodistas científicos en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets). En el libro podréis encontrar algunas de los temas expuestos en su blog. Tal vez os suene Apuntes científicos desde el MIT.

Un libro rápido y entretenido, riguroso en sus contenidos pero de lectura fácil. Pere invita a leer los capítulos de su libro en el orden que se prefiera, invita a “rascar donde no pica”, es decir, a dejarte seducir por nuevos intereses, además de los que ya se tenga y a enamorarte de la ciencia.

Si esperas una lectura detallada y profusa de los temas que se traten, este no es tu libro. Lejos de profundizar en ninguno, presenta salpicones de neurociencia, cosmología, biología y genética, aderezados con los nada desdeñables debates bioéticos del uso de animales en laboratorio, células madre, cambio climático y política. Para los que les gusten los escaparates y las degustaciones culinarias más que los platos únicos disfrutaran con este libro.

Otro de los aspectos que me ha ganado del libro es el escepticismo y su posicionamiento contrario a las pseudociencias: creacionismo, acupuntura, extraterrestres, religión… y todo ello sin dejar de criticar la mala ciencia, el conflicto de interés en investigación científica y las farmacéuticas.

Un buen libro para descansar en verano sin moverse de la sombrilla. Recomendable la edición de bolsillo por precio y portabilidad.