La realidad de los fisioterapeutas es cuanto menos curiosa, al menos en nuestro país, aunque me da que se da una situación similar en otros lugares del planeta. Disponemos de herramientas válidas para realizar nuestra profesión de manera coherente y eficaz, y sin embargo muchas de estas herramientas parecen olvidadas, relegándose su uso a poco más que un recurso anecdótico, sustituyéndose por otras, a menudo muy novedosas pero con escaso fundamento o que parecen alejarse de la razón de ser de la fisioterapia (recordemos la definición de acto fisioterápico).

Una de ellas es el test de valoración de fuerza muscular, que nos otorga una gran cantidad de información y que habitualmente no usamos en la consulta. Entiendo que no es una medición del todo objetiva puesto que en ella intervienen factores subjetivos como la resistencia del fisioterapeuta, o la motivación del paciente entre otros, pero sin embargo nos permite valorar la existencia de signos neurológicos negativos (junto a la pérdida de sensibilidad y alteración de los reflejos musculotendinosos), reconocer la reinervación motora después de una lesión/sección del nervio, ayuda a conformar un cuadro de disfunción del movimiento (flexibilidad/rigidez relativas), etc.

Valoración Serrato Anterior - Kendall

¿Qué necesitamos para realizarla correctamente? Su ejecución no requiere más que de nuestro conocimiento y una superficie estable. Conocer la biomecánica y función del músculo es básico, así como también saber (según el cuadro que sospechemos) su inervación. Colocamos el músculo en máximo acortamiento (excepto algunos músculos poliarticulares) y pedimos al paciente que mantenga la posición al aplicarle una resistencia en sentido contrario. De esta manera, podremos valorar los músculos capaces de vencer la fuerza de la gravedad. En los músculos que no son capaces de hacerlo debemos buscar movimiento o contracción en posiciones de descarga del miembro.

Finalmente, se establece una puntuación entre 0 y 5 puntos según no haya contracción palpable o el músculo sea capaz de vencer la fuerza de la gravedad y nuestra resistencia con soltura. Existen libros de valoración muscular, clásicos donde los haya, que nos aconsejan comprar en primero de fisioterapia y que, sin embargo, me da que quedan pronto olvidados en la estantería, cuando deberían ser básicos para nuestro trabajo…

¿A qué creéis que es debido?