Hace un par de años, o quizá más, entré por casualidad en una página que me pareció interesantísima y de la que en su momento perdí la dirección: illusionoftheyear. Se trata de un concurso anual sobre ilusiones ópticas. Algunas de ellas son realmente sorprendentes. Ahora, a través de la lectura del libro de la española Susana Martínez Conde (bueno, es la coautora junto a su marido) “Los engaños de la mente” sobre la neurociencia que se esconde tras los trucos de magia, he descubierto que son ellos quienes organizan el concurso y, de nuevo, la web.

A estas alturas, supongo que la mayoría habréis oído hablar de la ilusión de la mano de goma (rubber hand illusion). Se coloca al sujeto frente a una mesa con las manos sobre la misma. Mediante una pantalla opaca se tapa una de las manos y se coloca una mano de goma en una zona a la vista del sujeto y en una posición congruente con la de la mano oculta (en el dibujo faltaría una tela que oculte desde el hombro del sujeto hasta el antebrazo de goma para dar más realismo a la situación). Posteriormente, se tocan las dos manos (la de goma a la vista y la real oculta) con un pincel simultáneamente. En pocos segundos (creo que son 11 de media, si mal no recuerdo) el sujeto empieza a percibir la mano de goma como la suya propia, sintiendo el tacto en la misma, y en el caso de aplicarle estímulos nocivos, dolor en la misma mano de goma!!! Pero aún hay más, como consecuencia de percibir como propia su mano, el sujeto “abandona” su mano real, disminuyendo la temperatura de la misma y alterando el flujo sanguíneo. Sorprendente a más no poder, y más si tenemos en cuenta que parece que no es necesario ni que el material tenga forma o textura de mano: se está consiguiendo con un trozo de madera!!!

Curiosamente, cuando ayer entré a la web, vi la ilusión ganadora del año pasado y me recordó inmediatamente a la mano de goma. En este caso, mediante un sistema electrónico de luces y espejos somos (bueno, mejor decir que son) capaces de conseguir una negligencia (el paciente deja de percibir el miembro), proceso que en mayor o medida sufren pacientes con hemiplejía o síndrome del dolor regional complejo. Por supuesto, supongo que en este caso, aunque no he revisado la bibliografía, los cambios fisiológicos aparecerán igualmente. No os perdáis el vídeo, no tiene desperdicio.

Como veis, en este caso, el sujeto coloca las manos dentro de dos cajas, con una superficie de cristal a través de la que percibe la posición de las manos, rodeadas por unos haces de luz. Estos haces se van aproximando, al tiempo que se manipula la imagen para aproximar también la imagen de las manos que el sujeto ve (aunque en realidad no las mueve). Finalmente, la imagen de una de las manos desaparece y cuando el sujeto lleva la otra mano en su busca sólo encuentra el vacío debido a que la percepción de su cuerpo había variado en tan sólo unos segundos.

De cualquier modo, podemos sacar diversas conclusiones de estas dos ilusiones:

· los cambios neuroplásticos suceden rápidamente, incluso cuando se relacionan con algo tan aparentemente rígido como nuestro esquema corporal.

· la importancia de la visión (al menos en el ser humano) en la elaboración de este esquema corporal y en la elaboración de las percepciones.

Sin la necesidad de “crear” una mano de goma, esto nos permite explicar tanto los cambios que acontecen en presencia de una lesión como tratar al paciente dirigiendo o no la mirada hacia la zona afecta según nos convenga, o bien poder buscar situaciones en las que desviar la atención del miembro afecto del paciente para poder realizar un tratamiento sobre el mismo… ¿Se os ocurren más aplicaciones?