Los diferentes métodos de fisioterapia: ¿Somos tan diferentes?

Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.44.39

Hace tiempo que quería hacer esta entrada, pero como siempre uno nunca encuentra el momento. Las entradas de Gerard @osteobcn y Vicente @villovi_fisio en sus respectivos blogs y de forma conjunta, han sido el impulsor para que no lo deje pasar ni un minuto más, así que gracias a los dos.

Vivimos en una época, en la que las etiquetas y los apellidos parecen ser importantes para “diferenciarnos” de los demás. La fisioterapia hace tiempo que lleva ese camino, parece que ser fisioterapeuta “a secas” no es suficiente, cuando la realidad es que esa etiqueta es la que permite que podamos ponernos luego el apellido que queramos, pero el nombre, ese no se debe obviar.

Todo fisioterapeuta debería funcionar de la misma forma cuando le llega un paciente:

  1. Realizar una historia clínica
  2. Realizar una exploración

La Historia (History en inglés, His-story (su historia)), es la recogida de datos subjetivos. Es donde el paciente nos cuenta qué le pasa, de una forma dirigida (que no sesgada), para que nos vayamos formando una idea de qué le pasa al paciente. Le preguntamos por localización de los síntomas, naturaleza de los mismos, que agrava y alivia, trabajo, hobbies, salud general, problemas funcionales,… 

Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.44.31

El objetivo de toda historia es:

  • Identificar contraindicaciones
  • Identificar precauciones
  • Determinar el estado del problema
  • Determinar su estadio (agudo, sub-agudo, crónico)
  • Tomar medidas de referencia para comparar el efecto de nuestro abordaje
  • Elaborar una hipótesis del problema

La exploración, es donde recogemos datos objetivos, amplitud de movimiento, calidad del movimiento, test neurológicos, tests específicos,…

 Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.44.21

De nuevo aquí el objetivo principal es tomar medidas de referencia.

Una vez tenemos la parte subjetiva y objetiva de nuestro abordaje, y tenemos una hipótesis de lo que le pasa al paciente, basándonos en ello, debemos elegir qué estrategia terapéutica es la adecuada para este paciente en este momento, y ahí es donde los diferentes métodos se diferencian.

Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.46.54

El objetivo es reevaluar el efecto en nuestras medidas de referencia, para confirmar nuestra hipótesis, o rechazarla y plantear otra.

Esto debería ser así SIEMPRE, y como vemos, exceptuando en el tipo de estrategia de carga, la parte principal de nuestro trabajo es COMÚN.

 Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.44.14

Por lo tanto, como FISIOTERAPEUTA, debo elegir la estrategia que más se adecúe al paciente que tengo delante, y no intentar hacer encajar al paciente en el método que más me guste, de lo contrario haremos buena la frase “vemos lo que creemos y encontramos lo que sabemos”

Por lo tanto, no somos diferentes sino que nos queremos hacer diferentes, cosa que ni tiene base alguna basándonos en cómo deberíamos trabajar, y que sobre todo esa diferenciación se hace a expensas de privar al paciente de ofrecerle el abordaje que mejor le puede solucionar su problema.

Así pues, empecemos de una vez a lo que hacemos igual, a hacerlo, es la única forma de unificar criterios, de conseguir ese consenso planetario que promulgan desde @Brainy_Monkey y no sigamos con el yo más o mejor que tú, porque todos los apellidos tienen cabida, pero solo tienen sentido, si el nombre va delante, y el que nos une a todos es FISIOTERAPEUTA, y como dicen los chicos de @zerapi:

Captura de pantalla 2013-05-19 a la(s) 14.44.04

The following two tabs change content below.

Pepe Guillart

Fisioterapeuta desde 1992
Trabajando en consulta privada en Valencia

Latest posts by Pepe Guillart (see all)


17 comentarios en “Los diferentes métodos de fisioterapia: ¿Somos tan diferentes?

  1. Estimado Pepe:

    Una puntualización de inicio: la historia clínica no sólo determina datos subjetivos, sino también objetivos. Si en la amamnesis pregunto al paciente cuándo le dolió la cabeza por última vez, es un dato objetivo. No digamos ya los datos personales, que también forman parte de la historia clínica, y que son absolutamente objetivos. Por supuesto lo relacionado con la exploración del dolor sí va a ser subjetivo.

    Pero por otra parte, y esto es más importante, creo que el modo de orientar ese proceso de anamnesis y de exploración clínica sí tiene ya mucho que ver con el concepto que estemos utilizando, de tal manera que evidentemente sí ocurre, tal y como decías, que “vemos lo que creemos y encontramos lo que sabemos”. Eso es inevitable, porque sabemos unas cosas y desconocemos otras. Quien sea osteópata realizará determinados tests de exploración que no hará otro fisioterapeuta que no lo sea, y eso determina ya en una buena parte el tratamiento.

    Es decir, la brecha no empieza en la técnica, sino en la exploración, e incluso diría que en el mismo momento en que el paciente entra por la puerta de la consulta. Y no debido a que queramos ser diferentes ni mejores que nadie, sino a que estamos condicionados por nuestro aprendizaje. No sé si eso es bueno o malo, pero creo que es bastante objetivo.

    Seguramente los alumnos de grado realizarán una evaluación del paciente de manera bastante homogénea. Pero pretender que así sea tras extensas formaciones de posgrado puede que sea muy complejo y fuera de la realidad tan diversa de nuestra profesión.

    Un saludo, compañero.

    Enrique

    • Hola Enrique

      Tienes toda la razón del mundo y te agradezco que lo puntualices. Hay 2 cosas objetivas en la historia y son los datos personales y las pruebas complementarias. Lo demás, se llama subjetivo porque nos lo cuenta el paciente. No quiere decir que no sea cierto, sino que no podemos objetivarlo. En este caso debería haber hablado de exploración o evaluación sibjetiva. Gracias

      Con respecto a la segunda parte de tu omentario, creo que se merece una respuesta acorde, y prometo hacerlo en estos días.

      Los comentarios están ara esto, para aprender de orma mutua, para dar otras opiniones del msmo tema.

      Gracias una vez más

      Un abrazo

      • Gracias a ti por tu aportación, Pepe, está claro que aquí estamos todos para aprender de los demás, y eso en este caso lo has posibilitado tú con tu entrada.

        Un abrazo.

        Enrique

        • Me alegra Enrique saber que esto es positivo para todos.

          Aunque te ha contestado Villovi, intentaré remarcar un par de cosas.

          Que un paciente me diga cuando le dolió por última vez la cabeza, no es un dato objetivo, yo lo registro, pero no lo objetivo. No tengo manera de verificarlo, me lo creo y lo apunto. Por lo tanto es una info del paciente y no mía.

          No hay ningún problema en que un fisio con una formación determinada, utilice ese abordaje con sus pacientes. Pero lo que no sería normal es que si siguiendo por ese abordaje nuestra reevaluación no nos diera un resultado positivo, insistiéramos por ese camino. Entonces eso hace que intentemos encajar al paciente en nuestros patrones conocidos/favoritos en vez de al contrario.

          La exploración de un hombro, requiere cuando menos una recogida de info como por ejemplo la amplitud de movilidad. Imagínate que no evalúo la rotación interna y que ese sea el movimiento que solucionara el problema del paciente. Sin embargo si como fisios registramos la amplitud de movilidad del hombro, sabemos que la rotación interna es un movimiento a explorar.

          Por eso en el grado puede que se sea más homogéneo, y luego nos pervirtamos, yéndonos a usar métodos o técnicas olvidando la base, cuando debería ser a lo básico ir sumándole criterios de cómo utilizar las estrategias de carga.

          Has hecho referencia a los tests. Un test se hace para darnos una info relevante. Si un test no es válido, o específico o sensible, o combinado con otros no nos da una respuesta fiable, entonces ese test no debería usarse para diagnosticar, y por lo tanto cualquier técnica aplicada en base a esos hallazgos, no será específica. Sin embargo, seguimos diagnosticando en base a esos tests. Creo que al menos deberíamos exigirnos el ser coherentes y exigirnos usar cosas que sí nos den respuestas. De lo contrario de nuevo, estamos aplicando técnicas o conceptos porque nos gusta no porque sean válidos o fiables.

          Es cierto que si utilizas un cierto método, tus preguntas pueden ser más específicas, pero como digo en la entrada, las preguntas han de ser dirigidas pero no sesgadas. Es decir, yo necesito conseguir una información concreta, para eso hago preguntas abiertas. Pero no hago preguntas para que me conteste lo que yo busco.

          Así pues la célebre frase lo que hace de forma metafórica es comentar el hecho de que desde la historia y en la exploración intentamos que el paciente tenga lo que queremos y sabemos.

          Y las formaciones deben ayudarnos a aumentar nuestro conocimiento, para que los límites sean cada vez menores a la hora de enfrentarnos a un problema de un paciente, pero sobre todo porque como fisios estamos obligados a darle al paciente la mejor opción para su problema, y en el peor de los casos, si hay más de una opción, explicarle los pros y contras para que él decida. Los cursos no los hacemos para nosotros, los hacemos para mejorar nuestra atención al paciente. Si me encasillo en un nombre, estoy haciendo lo contrario, que es satisfacerme a mí mismo.

          No obstante, no deja de ser una reflexión compartida. No pretendo ni tener la razón no saber más que nadie, pero tras muchas formaciones hechas, tengo claro que hay pocos, muy pocos cursos que tengan como objetivo dar una visión objetiva del abordaje y se basan en conceptos teóricos, donde más o menos todo el mundo encaja. Pero tranquilos, los médicos también dan medicación antiinflamatoria sin saber si hay una inflamación. Pero no por eso debemos hacer lo mismo, hemos de ser críticos para poder crecer, yo el primero, por lo que creo que para evolucionar, debemos primero volver a lo que aprendimos en la carrera, repasar la evaluaciones articulares, las musculares, etc, para que lo básico no se nos escape, o para que los árboles no sea los que no nos dejen ver el bosque.

          Fuerte abrazo

          • Voy a realizar algunas matizaciones o discrepancias, aunque en lo básico creo que estamos bastante de acuerdo:

            -Más allá de la clasificación nominal, no creo que sea más “objetivo” (y por tanto, que tenga más certeza) un test de Lasegue que la fecha del último dolor de cabeza, por más que uno lo realice el fisioterapeuta y otro lo diga el paciente. El fisio no deja de ser humano y también es, por lo tanto, subjetivo. (El explorador, por el hecho de existir, interviene también en el resultado de una prueba, no lo olvidemos).

            -No creo que pueda identificarse “lo básico” como “lo mejor” o “lo más objetivo” y que más tarde, al aprender nuevas técnicas, nos pervirtamos. Tampoco creo que sea al contrario, sino que cada técnica y concepto ocupa su lugar.

            -Todos sesgamos. Es imposible no hacerlo. Igual que cuando nos dirigimos a un paciente lo hacemos bajo un estilo de comunicación X, no podemos ser neutros a la hora de explorar ni de tratar. A partir de ahi se trata de elegir, pero no creo que haya objetivamente “mejores” y “peores” exploraciones, siempre y cuando éstas nos lleven al diagnóstico y objetivos de tratamiento adecuados. Si un fisioterapeuta trabaja con técnicas de liberación somatoemocional, a buen seguro su anamnesis tendrá más preguntas acerca del patrón emocional del paciente que si las técnicas de tratamiento van a ser osteopáticas. ¿Es eso malo o incorrecto? Para mí, no. (Partiendo de que ambas técnicas den resultado, claro).

            -En cuanto a la especialización, yo no creo que realizarla responda a un ego como terapeutas, sino que con ella intentamos responder a preguntas o mejorar nuestros abordajes, partiendo sobre todo de lo que no conseguimos tratar bien. Es decir, pienso que lo hacemos para ser mejores fisioterapeutas y con ello mejorar nuestra atención al paciente. De hecho, nada hay más frustrante que realizar un curso de la técnica que sea y sentir que no nos va a servir en la clínica, por mucho que el título de formación lo podamos colgar en la pared.

            Un saludo, compañero.

            Enrique

        • Te contesto aquí porque no me deja más abajo.

          Intenatré ir por partes, aunque tengo la sensación de que no me he explicado bien en la entrada, y creo que me estoy repitiendo en las contestaciones.

          La clasificación nominal es importantísima, puesto que significa unificación de criterios, consenso. Tema fundamental de mi entrada.

          Nunca he dicho, ni diré porque no es así, que objetivo/subjetivo sea igual mejor/peor. No tomes subjetivo como peyorativo, sino como información dada por un tercero no verificable por mí. Es más, los 2 son necesarios, puesto que lo que me cuenta el paciente con lo que yo veo han de coincidir. Si no coinciden, entonces no hay patrón que encaja y hay que seguir buscando.

          Por eso la búsqueda de la información en la anamnesis, ha de ser neutra, porque el pcte nos tiene que contar su historia, su versión, nosotros somos el vehículo para que saque la información de forma ordenada y coherente para que la podamos utilizar. Si sesgamos la info que queremos o no dejamos al pcte que nos cuente todo lo relevante a su problema, ya estamos contaminando.

          Lo básico, no quiere decir que sea mejor, quiere decir eso básico, y por lo tanto necesario. Los cimientos de una casa son básicos, necesarios. Sin ellos, cualquier casa por muy grande y bonita y cara que sea, se cae. Por eso es lo primero que se hace. Y una forma de olvidar lo básico, es el sesgo que se hacen en algunas formaciones, bien porque lo dan por hecho o bien porque lo obvian.

          Cada técnica y concepto ocupan su lugar, estoy totalmente de acuerdo, lo estaré siempre, el tema está en encontrar los criterios para su uso. Tema de la entrada.

          Todos sesgamos. Estoy totalmente en desacuerdo, y por eso escribo esta entrada, para que los criterios que sean posibles se unifiquen, y que luego llegado el momento de elegir el estilo que sea, cada uno utilice el que quiera para influir en los datos de referencia que hemos obtenido en la historia y exploración. Cualquiera que altere de forma positiva esas medidas, deberá tomarse como la elección terapeutica.

          Elegir un estilo, no lo hacemos nosotros antes de ver al paciente. Conforme vamos haciendo la historia, ya vamos viendo qué estilo le va mejor al paciente. Si comenzamos una anamnesis partiendo de que al paciente lo voy a tratar con el método X, ya estoy sesgando, ya estoy clasificando al paciente en un grupo, que a lo mejor no es el suyo, por loq eu buscaré la info necesaria para justificar mi abordaje. Ese es un error muy común. Yo mismo lo he cometido muchas veces. La experiencia y el tiempo nos pone a todos en nuestro sitio. Sin embargo, si comenzamos una anamnesis con unfoque determinado y al menos si vemos que el paciente no encaja en ese método, dejáramos de utilizarlo y pasáramos a otra cosa, tampoco estaría mal del todo, pero me temo amigo Enrique que eso no es así.

          Si aplicamos lo mismo a todos, unos pacientes mejorarán y otros no, pero nunca sabremos por qué. Hay que identificar qué paciente se va a benficiar de qué técnica o abordaje.

          Y en cuanto a la especialización no me refiero a métodos, sino a partes del cuerpo. Eso es una cosa que quizás no verán mis ojos, pero que sin duda haría cambiar de todas todas, nuestros modos de ver.

          En fin, y así podríamos estar cientos de años. Pero no nos desviemos del tema de la entrada que no es otro que todos nos acerquemos, poco a poco, cada uno a su ritmo, pero no pongamos barreras por medio, porque son barrera débiles, mientras que a poco que nos unamos, serán uniones fuertes y duraderas.

          Abrazo

    • Hola Enrique. Creo que precisamente este es el punto de discursión de la entrada. Lo ideal sería que tuvieramos unos criterios mínimos comunes que incluyeran el proceso de valoración y toma de datos. Especialmente los relacionados con la inclusión y exclusión de factores de riesgo a la hora de identificar la naturaleza del problema del paciente. Como bien dices, dependiendo de la formación que cada uno haya escogido, hará énfasis en determinadas pruebas y maniobras, pero, de nuevo desde un punto de vista “ideal” sería muy interesante que todos tuvieramos igualmente claro por dónde empezar, qué valorar y de qué modo hacerlo. Es decir, tendría que haber un “mínimo común” asociado al nombre y luego todo lo que se quiera añadir al apellido. El problema es que esto no es así. Sabemos que trabajamos como queremos (especialmente en privada que no tenemos que darle explicaciones a nadie más que el paciente). En unas jornadas en la UV hablaba un fisioterapeuta especialista en RPG del abordaje de la epicondilalgia y explicó que en su forma de evaluarla el tendón era una estructura completamente despreciable y no tenía para nada en cuenta aspectos tales como la función, fuerza, timing… su visión tenía que ver con la relación entre las cadenas musculares y el reequilibraba dicho aspecto. Punto.

      Creo que este es el error principal que cometemos. Que nuestro apellido en muchas ocasiones nos “eclipsa” el nombre y con él lo que nos identifica. Si somos fisioterapeutas y tenemos un área de conocimiento específico, deberíamos tener también unos criterios comunes mínimos que incluyan una buena valoración/anámnesis/recogida de datos. Entendiendo que la exploración como tal y tratamiento van de la mano, son un contínuo y estan influenciadas por el paradigma en que se ha formado el terapeuta.

      El mensaje de nuevo es que podemos gastar mucho tiempo y energías en remarcar aquello que nos diferencia y tratar de diluir nuestra identidad como colectivo como llevamos haciendo durante demasiado tiempo sin llegar a ningún puerto o, por el contrario, podemos fortalecernos y enriquecernos en lo que nos une, lo que nos identifica como profesionales sanitarios y que luego cada uno luzca los galones en su pijama como guste y quiera, pero buscando objetivos que son comunes a todos y trabajando como colectivo.

      Un saludo.

      • La verdad es que al leeros se me plantean muchas dudas que no tengo resueltas. Lo que me parece es que al final es una cuestión de opciones, y no cabe todo a la verz. Me explico: si ya en una sesión de RPG -por poner un ejemplo- nos quedamos cortos con el tiempo por paciente y no aplicamos todo lo que deberiéramos, si además de eso tuviéramos que tener digamos unos criterios comunes que atender, eso debería reflejarse finalmente en más tiempo. Entonces… ¿qué hacer? No lo tengo nada claro, la verdad, y leeros me ayuda un montón.

        Por otra parte, en lo que dudo mucho es que se pueda saber “un poquito de todo”, porque quien mucho abarca poco aprieta. Eso no significa que debamos ver a los pacientes con un único parámetro / técnica, pero tampoco el otro extremo me parece posible: saber por igual tratar con técnicas invasivas, osteopáticas, miofasciales, neurales y además conceptos concretos como Mulligan o Kalterborn o Mc Kenzie… creo que el fisioterapeuta ha de elegir, porque un elemento esencial es el dominio profundo de la técnica que maneja.

        Complicado, compañeros, sin duda. Yo lo resumiría así:

        -O somos todos fisioterapeutas, dedicamos un abordaje / tiempo común en la exploración y tratamiento y disminuimos los “contenidos específicos” de tratamiento.

        -O somos megaespecialistas en las técnicas A, B y C y entonces pareciera que no somos un cuerpo común profesional sino que además del título que nos acredita nada más tenemos en común.

        Un abrazo y gracias a tod@s por vuestras aportaciones, así da gusto reflexionar.

        Enrique

        • Enrique

          Ahora has tocado otro tema, que ya se está hablando también por las redes sociales. El tema de la especialización.

          Hacer un poquito de todo hace que no apliquemos correctamente cada estrategia, puesto que lleva asociados unos criterios.

          Y solo hacer una cosa hace que “deseches” otras que quizás sean más apropiadas para un paciente en concreto.

          Por eso si fuéramos terapeutas especialistas, como los hay de la mano, otro gallo nos cantaría.
          O en Dinamarca, por ejemplo exigen una formación muy concreta para departamentos de reumatología para trabajar de fisio. Es decir hay cosas que exigen especializarse.

          Pero para llegar a la cumbre, es necesario una base y consenso, para que la información necesaria sea común y que por ejemplo su remitimos un paciente a un compañero, que nuestra historia fuera válida, y no que el paciente tuviera cada vez que contarla.

          No es un camino fácil, pero tampoco tan difícil, y los apellidos no son la solución, sino el nombre.

          Abrazo

          P.D. Ya veo que no soy el único que se hace preguntas. Eso es que estamos vivos

  2. Muy buena entrada y desde luego ACLARACIÓN, ya que aún hay compañeros en que se empeñan en olvidar la matriz FISIOTERAPIA, excelente Pepe, gracias por esa definición clara y objetiva.

    • Gracias Jontxuz.

      Bajo mi punto de vista, si de verdad queremos cambiar, hemos de empezar por la estructura, y la nuestra es la fisioterapia, sin más.

      Un abrazo

  3. Me gusta el tema d tu entrada. Y pienso q debemos tener claro q somos Fisioterapeutas ante todo. Claro esta q cada maestrillo tiene su librillo y eso se logra con la formacion. En funcion del aprendizaje asi sera nuestra practica asistencial.
    Un saludo

    • Hola Fisiotroclea

      Gracias por pasarte y comentar. Quizás no te he entendido, pero justamente quiero hablar de que no debemos tener un librillo según nuestra formación. La formación sirve para aumentar los límites de nuestros conocimientos, para poder ayudar a los pacientes, de forma que elijamos lo que mejor le venga a cada paciente en función de la historia y exploración.

      Si estaría de acuerdo en tener muchos librillos, y aplicar el que toque, pero si nos encasillamos en un método o formación concreta, correremos el riesgo de ver solo eso.

      Besos

  4. Gran entrada,Pepe. Creo fundamental qeu tengamos todos unos mínimos comunes y dejemos de intentar ser mejores que el de al lado. Ya no solo eso, si no que lo ideal es que de todas esas técnicas que mencionas arriba (y las que faltan, que muchas hay), lo ideal es conocer todas las posibles y así, a la hora de enfrentarme a mis pacientes, poder tener alterantivas, poder usar las que me hagan falta en cada situación y, sobre todo, las que a cada apciente se ajusten mejor. Y si una no funciona, tener otras que me permitan abordar el problema de manera diferente. Porque no debemos olvidar que no hay panaceas, nada funciona en todo el mundo, y debemos hacer un tratamiento siempre lo más individualizado y centrado en el paciente. Por eso debemos evitar ser “maitlandistas”, “mulliganianos”, “osteópatas”, “mckenzieros” o “fasciales” sin más. Todo conocimiento enriquece y me hace mejor profesional.

    Criterios comunes para evaluar e historia clínica, pero diversificar para el tratamiento.

    Saludos

    PD: que conste que esto lo llevo pensando mucho tiempo, pero cuando alguien como la grandísima Gwen Jull te lo plantea así (más con su frase “En Asutralia no nos gustan los gurús”), hace que esté todavía más convencida de ello.

    • Hola Hallia

      Gracias por tu comentario. Sin duda hay muchas otras técnicas/métodos que ni son peores ni desmerecen estar ahí. Simplemente he puesto una muestra.

      Creo que esta entrada es una reflexión que todos tenemos dentro y que no decimos o hacemos por diferentes motivos, pero el hecho de ser fisioterapeutas hace que siempre tengamos en mente eso.

      Los nombres están bien para identificar el tipo de abordaje en cuanto a estrategias de carga que aplicas y sus criterio, pero más allá de eso, no deberían servir para minimizar el nombre de la fisio o por ponerle el apellido de maitlandiano o mckenziano que se eleve a la estratosfera.

      Sentido común.

      Besos

  5. Además, digo yo… Lo mismo es una forma demasiado simplista de ver las cosas… pero creo que no debemos de olvidar una cosa: El cuerpo humano, su funcionamiento y forma de actuar ante una lesión. Somos fisioterapeutas y debemos de conocer ante todo el cuerpo humano. Los distintos abordajes creo que nos ayudan a comprender mejor un matiz u otro de esa forma de funcionar el cuerpo. Nos acercan más a una estructura o a otra y nos hacen aprender. Pero no se puede olvidar el origen, el cuerpo completo, no se puede olvidar poner esos nuevos conocimientos de abordaje y exploración en un contexto que es el cuerpo y para mi la fisioterapia. Yo creo que hay que tener la mente abierta, entender e integrar los conocimientos… al fin y al cabo según estudias y estudias y estudias ves que hay muchos que dicen lo mismo pero cada uno de ellos se empeñan en llamarlo de una manera diferente… Humilde opinión, el cuerpo es uno y a él nos debemos

    • Hola Reyersneurof

      Gracias por el comentario. Además muy acorde con la entrada. Justamente esa “simpleza” es la que quiero resaltar. Ese conocimiento de la anatomía, de la biomecánica, de la fisiología de la curación etc, es el que hace que tengamos tantas cosas en común.

      Desgraciadamente no siempre la anatomía y la biomecánica justifican la patología, ni nos indican los tratamientos a seguir, así como la fisiología.

      Pero sin ellos, no entenderíamos muchas cosas. Además, en el caso de lesiones traumáticas agudas, o problemas específicos, es más fácil aplicar esos conocimientos básicos para la curación y tratamiento, pero para casos de problemas no específicos es menos determinante, aunque básico, pues hemos de conocer la normalidad.

      Y como le he dicho a Hallia, los métodos y diferentes enfoques, lo único que hacen es incidir en aplicar una carga concreta con unos criterios concretos. Algunos se basan en anatomía, biomecánica,….pero otros no. Al final debemos evaluar el efecto obtenido y decidir si seguimos por ese camino u otro.

      Una profesora comentó en un curso hace poco, que los fisios, con la anatomía, la biomecánica y las fases de la curación, podríamos tratar la mayoría de problemas. Así que tu pensamiento no va mal encaminado y estoy de acuerdo, creo que es fundamental, pero insuficiente en algunos casos.

      Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>