Nada, que no la encuentro por ningún lado. Y mira que llevo tiempo buscándola, pero oye, será que yo soy muy torpe o será que no existe, pero no la encuentro.

 

El diccionario la describe como la ciencia que se ocupa de la educación y de la enseñanzaPedagogía.  Si nos vamos a analizar su etimología viene a ser algo así como la ciencia de conducir niños… pero desde esa etimología ha llovido mucho… Remarco la palabra ciencia porque en fisioterapia se nos llena la boca con la misma. Ciencia. Y desde este blog estoy muy orgulloso de decir y defender que la fisioterapia es una ciencia. Ahora, igual deberíamos prestar la misma atención y la misma consideración al resto de ciencias en vez de pasárnoslas por el forro cuando nos interesa. Voy al grano que ya estoy divagando.

 

Seguro que todos los fisioterapeutas estarán de acuerdo en que uno de nuestros campos es el de “educación para la salud“, ahora, que nos hemos puesto finolis, además nos gusta hablar de la “pedagogía del dolor” (que esto ya es rizar el rizo, en el fondo es bautizar algo de una manera nueva, pero si nos ponemos estrictos, la pedagogía del dolor no dejaría de ser una parte dentro del campo, mucho más amplio, de la educación para la salud… pero como decía, esto ya es sacar punta). Pues por más que la busco a lo largo y ancho de programas universitarios veo entre muy pocas y poquísimas (por poner un eufemismo) materias en las que se hable de herramientas pedagógicas. Es decir, de cómo enseñar a los que tienen que aprender (en eso, tan fácil, tan difícil,  consiste la educación).

 

Todos hemos sido alumnos en algún momento de nuestra vida. Si somos sinceros y humildes reconoceremos que lo seguimos siendo en todos los momentos de nuestra vida. Y precisamente por eso, porque todos somos alumnos sabemos que no todos sirven para ser profesores. Sabemos que “saber hacer” no es necesariamente “saber explicar“. Y entonces, la pregunta se me cae por su propio peso… ¿por qué nos sentimos capaces de “educar para la salud”? … ¿porqué sabemos de salud? ¿porqué sabemos de fisioterapia? ¿Pero no acabamos de decir que saber de algo no es sinónimo de saber explicarlo? Soy sincero. A veces con la fisioterapia, me pierdo.

 

No miento si digo que el Grado (hay que aprovechar antes de que se vaya) nos ha traído una formación más amplia (que no necesariamente mejor). Por ejemplo en mis tiempos (hablo como si fuese el abuelo cebolleta) no escuchamos hablar en toda la carrera de metodología de la investigación. Ahora no hay un solo alumno que no la curse a lo largo de los cuatro años. Pero con la ampliación tampoco ha habido espacio para metodologías pedagógicas. Y lo curioso es que pasados unos cuantos años después de acabar la carrera todos haremos (con mayor o menor fortuna) la famosa “educación para la salud” (algunos como docentes, otros directamente con el paciente) y no todos se dedicarán a investigar… en esta ecuación me falla algo… ¿cómo se come eso de hacer algo para lo que no nos han formado y no hacer aquello para lo que nos forman? Repito. Yo, a veces, con la fisioterapia, me pierdo.

 

Igual todo esto pasa porque pensamos que la pedagogía no es una ciencia, y que da igual que las cosas se enseñen como se enseñen… igual lo pensamos porque nadie nos ha hablado nunca de pedagogía… O pensamos que a enseñar se aprende enseñando. Claro, y a tratar un punto gatillo se aprende tratando puntos gatillo, para que nos van a explicar la teoría, vaya tontería,  ¿no?

 

Estaría bien que nos dedicásemos a hacer aquello para lo que se nos forma. ¿En qué se nos forma? Valorar el estado de salud de una persona. Tratar con medios físicos una persona. Estaría bien pero debe ser que es “aburrido” porque parece que no nos contentamos con ello… Si supiésemos hacer bien estas dos cosas sería la leche…  y luego si quieres le añades el colacao, o el café, o lo que quieras, pero no al revés. Creo, que a veces, la fisioterapia, se pierde.

 

Una última reflexión… convendría recordar que la palabra pedagogo y la palabra pedante tienen la misma raíz… no vaya a ser que queriendo ser una cosa acabemos siendo la otra.

 

Muchas gracias y buena lectura.

 

Luis Torija

Como decía el escritor, me nacieron en Madrid. Me fui para poder volver y poder decir que he elegido vivir aquí. A la fisioterapia llegué convencido de que era un punto de destino final, pero sin embargo fue solamente el punto de partida para muchas otras cosas. Para conocerme a mí. Para conocer a otras personas. Para seguir viajando hacia algún sitio que todavía desconozco.

Siguiendo mi viaje ahora me interesa el aprendizaje, seguir aprendiendo de la experiencia y la Psicología de las personas y de los grupos


3 comentarios en “Pedagogía…¿para qué? Eso ya lo sé

  1. En primer lugar, Luis, enhorabuena por la entrada, como es habitual has plasmado tus pensamientos de una manera perfectamente clara. En gran parte estoy de acuerdo con el contenido de la misma pero me gustaría profundizar en el concepto de Educación Para la Salud (EPS) y diferenciarlo brevemente del de Educación Terapéutica (ET), o pedagogía del dolor, o de cualquier otra cosa con fines terapéuticos, vaya. Y es que la EPS, es una caja más grande que la ET, ya que la población diana en el segundo caso se centra en pacientes, y la EPS contempla la prevención primaria también, como tú bien sabes.

    La ET es un instrumento para el que hay que formarse, igual que en cualquier otra técnica de fisioterapia manual, o invasiva, e igual que en la EPS, las herramientas, técnicas educativas, y objetivos, requieren de planificación y metodología específica. Dada tu trayectoria en la At. Primaria Madrileña, sé que sabes de lo que te hablo, pero es posible que alguno de los lectores de la entrada no conozcan esta circunstancia.

    Todos los fisioterapeutas que se dediquen a la parte asistencial ofrecerán información al paciente habitualmente, incluso mejorarán en muchos casos sus competencias en el área de habilidades, o en el área emocional, pero convendrás conmigo que si queremos hacer una estrategia de EPS, hay que contemplar estos tres aspectos en la planificación de objetivos y que el fisioterapeuta debe estar adiestrado en las técnicas específicas para cada uno de ellos. Me consta que en algunas facultades se profundiza en este tema, pero en otras muchas se obvia, por lo que comentas en tu entrada, que parece que debemos nacer sabiendo educar, y nada más lejos de la realidad.

    Un abrazo.

    PS: Puede que al lector le interese profundizar en la metodología de la EPS, y hay un manual muy sencillo editado por el Gobierno de Navarra en esta materia: Manual EPS – Navarra

  2. Buenas tardes Raul

    dices que se nota mi paso por Atención Primaria, y es cierto, aunque es igualmente cierto que lo que yo vi en Atención Primaria tiene más de sanidad secundaria, o incluso terciaria, que de verdadera atención primaria entendida según los conceptos de la OMS, pero eso daría para otro post, no se si estarás de acuerdo conmigo.
    En cualquier caso, por como entiendo yo la salud, un tratamiento de fisioterapia debe globalizar siempre, prestando atención a la recuperación de los tejidos, a las recuperación de las funciones, y a la instauración de los hábitos de salud correctos para evitar recaídas o problemas derivados. Pienso que esta tercera pata del taburete constituye la más débil de las tres en nuestra formación, y que muchas veces simplemente repetimos “consejos saludables” como si fuesen una letanía aprendida por repetición. No quiero decir con ello que las otras dos patas del taburete son menos importantes, sino que para que un taburete sea realmente estable, lo importante es que las tres patas distribuyan bien el peso.
    Gracias por el link al manual de Navarra, lo paso a la lista de lecturas pendientes.

  3. Hola, Luis y Raúl.

    Leía estos días aquello de “para entender el dolor hay que empezar entendiendo el placebo” (Butler). Por otro lado, el efecto de la Fisioterapia es debido a factores inespecíficos en un 85% y a técnicas en un 15% (Pendiente de este estudio, si alguien lo tiene agradecería que me lo pasase. Las fuentes son fiables)

    El placebo es una respuesta psicofisiológica no específica. Si, en su mayoría, el efecto de la FTP viene por factores inespecíficos…fundamental el buen manejo del placebo, seguro convenimos.

    Desde mi percepción y como lo deja entrever Luis, pareciese como que se repite mucho la cantinela de la educación terapéutica, educación en el dolor, pedagogía del dolor, o como queramos referirnos. Realmente no sé si el grueso de fisioterapeutas sabemos bien a qué nos referimos, sobre todo cuando comenzamos a leer aquí y allí estos términos y los incorporamos a nuestro discurso. Un poco de moda detrás de esto sí da la sensación que hay, ¿no?

    Hay clínicos con más predisposición que otros a generar placebo: placebos andantes naturales, citando a Butler de nuevo. Otros quizá necesitan trabajar más específicamente sus habilidades sociales, el uso del lenguaje, la comunicación, la empatía, por ejemplo…aspectos sin duda cruciales y potencialmente eliminatorios en la relación con el paciente.

    Manejar estas claves a mi juicio es fundamental, pero se quedan vacías y pierden consistencia en el tiempo si no van de la mano de un conocimiento extenso de la neurobiología del dolor. En mi opinión éste el quid de la cuestión, base y mimbres de la educación en el dolor. Es la herramienta para entender el placebo, y por extensión, el dolor. Hacer pedagogía sin conocer la neurobiología, por muchas habilidades que tengamos, lo veo complicado y poco consistente en el tiempo, como comentaba, dentro de la relación con el paciente.

    Tejido y función, bueno…decir que son otras de la piezas indispensables en ese engranaje que es la Fisioterapia.

    Un cordial saludo!

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