Como nadie lo ha hecho hasta ahora, he decidido dar mis impresiones sobre la Jornada que tuvo lugar el pasado 3 de Noviembre en Valencia.

Fueron unas Jornadas especiales, no solo porque fueran las primeras que organizase FSR, también porque fue un encuentro de fisioterapeutas con ideas afines, muchas caras conocidas, amig@s, y otros que pudimos desvirtualizar, una auténtica gozada. Yo tan solo lamento no haber tenido ocasión de charlar con algunos de ellos. A mi particularmente se me hizo todo muy corto, hasta me faltaron por ver las belugas…

La Jornada la preparamos a nuestro gusto y con el deseo de gustar, por tanto, aunque hay cosas mejorables para próximas veces, no tiene ningún valor que opine yo sobre lo que me parecieron, me parece más interesante la opinión de los asistentes, y por lo que he podido leer, fue bastante satisfactoria.

Desde luego era un formato original, en un marco incomparable y con 4 ponentes de lujo que hicieron posible la jornada. A ellos va especialmente dedicado mi agradecimiento por su valentía y saber hacer. Queda patente que el producto nacional no tiene nada que envidiar al de fuera y nuestra apuesta sobre estas 4 figuras era una reivindicación de lo poco aprovechado que les tenemos. Ahí están, señores, ya saben de lo que son capaces. Por eso cuando Vicente me llamó por teléfono contándome su idea de organizar una Jornada de casos clínicos con ellos, no pude decirle otra cosa, más que, cuenta conmigo.

La Jornada giró en torno a una serie de puntos clave: valoración sistemática, razonamiento clínico, alteraciones del movimiento, diagnóstico en fisioterapia… y no desde un modelo teórico, sino puesta en práctica y de forma realista.

Quedó patente que las pruebas complementarias y los diagnósticos médicos no sirven para diseñar un tratamiento fisioterápico por sí solos. Una vez superado eso, y atendiendo a las preguntas que formula el fisioterapeuta para la recogida de datos, el diagnóstico fisioterápico debe basarse en el movimiento o la funcionalidad, lo que el paciente es capaz de hacer y lo que no.

Ya se ha logrado algún paso hacia ello, como con la nueva definición de acto fisioterápico. También me consta que este fin de semana el Colegio de Cataluña ha celebrado una Jornada en  torno al CIF al que me hubiese gustado asistir. Están trabajando en ello, pero a mí me sigue convenciendo más el modelo cinesiopatológico aunque las alteraciones del movimiento no debe ser una propuesta cerrada. El paciente de Ivan Bennasar fue abordado como un síndrome de flexión lumbar, sin embargo, atendiendo a la subclasificación de dolor lumbar que propone el abordaje McKenzie, y que nos mostró espléndidamente Pepe Guillart, el diagnóstico hubiese sido probablemente de derangement en base a las respuestas mecánicas de los test de movimientos de repetición.

Me quedo con un buen sabor de boca por el grado de convocatoria conseguido, por el desarrollo de la Jornada, por las impresiones de los asistentes, por la línea de comentarios en la mesa de debate y con el estímulo refrescante de estar en este equipo de trabajo.

Bienvenidos a la Redvolución de la fisioterapia.